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Se retira del nado sincronizado Blanca Isabel Plancarte

(izquierda)Isabel Delgado Plancarte

Luego de 25 años en el nado sincronizado, la sirena capitalina Blanca Isabel Delgado Plancarte se despide del alto rendimiento y de una carrera llena de logros históricos dentro del agua.

“En la vida siempre hay ciclos y éste es uno que se cierra, tenía que llegar el momento, todo lo que viví dentro del sincro me deja muy bonitos recuerdos y ahora tengo ganas de superarme y ser exitosa en otras cosas. Son sentimientos encontrados: un poco de melancolía pero también estoy muy contenta porque sé que hice todo lo que tenía que hacer como atleta y me siento súper orgullosa de haber sido la deportista que fui”, expresó Isabel.

Este sábado, la capitalina se colgó una medalla de plata por equipos en los Juegos Panamericanos de Toronto 2015 que puso fin a una sequía de cincuenta años. Además formó parte de momentos que hicieron historia en el nado sincronizado de nuestro país: las primeras medallas en competencias organizadas por la Federación Internacional de Natación (FINA), un bronce en Copa del Mundo y uno más en Copa Trofeo, así como un noveno lugar mundial sin precedentes.

Blanca Isabel PlancarteSu palmarés también incluye dos participaciones en Juegos Olímpicos, ocho preseas de oro y una de plata a lo largo de tres ediciones de los Juegos Centroamericanos y del Caribe y múltiples podios en abiertos y competencias internacionales.

“Me siento súper contenta por saber que somos el parteaguas para una nueva generación, este equipo trabajó para que los jueces nos voltearan a ver y se dieran cuenta de que México existe en el nado sincronizado y que no está por debajo de las potencias, por ello me siento muy orgullosa tanto de mí como de todas las compañeras que somos parte de este nuevo inicio del nado sincronizado”, afirmó Delgado, y añadió que de este deporte se lleva muchas experiencias que la acompañarán en la siguiente etapa de su vida.

“Me llevo demasiadas cosas: amistades, conocer lugares nuevos, satisfacciones, orgullo, pasión, disciplina, responsabilidades; todo lo que conlleva ser una deportista de alto rendimiento. Este deporte me hizo crecer como persona, me llenó de tantas cosas y de una gran familia de muchísimas compañeras, de mis entrenadores, mi coach, mi doctora, mi preparador físico; conocer a estas personas y llevarlas en mi corazón es increíble”.

Con su presea panamericana, que ganó trabajando bajo las instrucciones de la entrenadora Adriana Loftus, Isabel cierra un ciclo que inició hace 25 años con una medalla que se colgó precisamente nadando con esta profesora.

“Fue en el 91, yo era una niña de tres o cuatro años y había una competencia de solos en la que yo no participaba, pero le pedí y le pedí a Ady que me dejara hacer mi solo y al final de la competencia me dejó. Me dieron una medalla de participante y recuerdo estar en ese momento muy contenta, les presumía a todos mi medalla y eso me motivó a querer ganar muchas más. Ahora me siento muy contenta y súper satisfecha de que al final de mi carrera se vio reflejado todo ese trabajo”.

Aunque hoy pone fin a su etapa como seleccionada nacional, Isabel no dice adiós al agua ni al nado sincronizado, pues este mes de agosto iniciará sus estudios universitarios en la Escuela Nacional de Entrenadores Deportivos (ENED) con el propósito de continuar aportando a este deporte.

“Yo siempre seré de la familia sincro, no veo mi vida fuera de esto. Quiero prepararme, saber poner entrenamientos, cargas de trabajo y todo lo que eso conlleva, porque me gustaría ser entrenadora; siento que he aprendido muchas cosas y me gustaría transmitir todo eso a las nuevas generaciones”, finalizó Isabel.